Isla Cristina, Huelva
Flor de sal de las salinas de Isla Cristina, Huelva, trabajadas desde 1954.
Solo sal, sol y viento, extraídos de la superficie de las salinas.
Salinas del Alemán trabaja las salinas de Isla Cristina, en la costa de Huelva, donde se produce sal desde 1954.
Su flor de sal se recoge de la superficie de los cristalizadores, la fina capa que se forma primero, y no se le añade nada: sal, sol y viento. Es suave y blanca, y se disuelve al instante, lo que la convierte en una sal de acabado más que en una sal de cocina.
La elegimos para nuestras cajas porque es un ingrediente sencillo de un lugar concreto, envasado en recipientes reutilizables y totalmente reciclables. Su consejo es utilizarla como toque final en ensaladas, carnes y pescados a la parrilla, o en un postre de chocolate.
Qué los hace diferentes
Ecológico
Esta flor de sal lleva el logotipo ecológico de la UE en el envase del propio productor, junto con el código del organismo de certificación que lo controla.
De este productor